PALABRAS A MIS LECTORES
sábado, 11 de julio de 2026
"NIDO DE ESPERPENTOS", relatos de Rosa Marina González-Quevedo.
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| Nido de esperpentos, Editorial Diversidad Literaria, 2026 |
Si
de echar un vistazo a las sombras que habitan en los pabellones de nuestro
subconsciente se trata, Nido de
esperpentos puede ser la propuesta ideal. Sus personajes —deformados por circunstancias
familiares, sociales, psicológicas y existenciales— protagonizan relatos en los
que lo onírico se confunde con el crudo realismo y el absurdo navega entre lo
ridículo y lo dramático hasta tocar lo grotesco. Así, los protagonistas de
estas historias representan lo «esperpéntico» como condición universal humana,
figurando como estereotipos de obsesiones y traumas que los convierten en
víctimas de morbosos deseos y en agentes de la perversidad propia o ajena. Leyendo
Nido de esperpentos, evocaremos
momentos vividos o al menos imaginados. Y es que, creyéndolo o no, los
mamarrachos de estas cortas narraciones no son más que engendros de todo lo que
reprimimos, incluyendo el excesivo amor.
Publicado recientemenbte por Editorial Diversidad Literaria, Nido de esperpentos es una propuesta para lectores que aman los relatos breves e inquietantes, algunos de ellos terroríficos; otros, despiadadamente realistas; otros, enigmáticos como la vida misma. Y todos, frutos de la imaginación literaria de Rosa Marina González-Quevedo, una servidora siempre a merced de la emoción de describir imágenes, personajes, situaciones y espacios en los que, de una u otra forma, estamos.
Rosa Marina González-Quevedo es una escritora de origen cubano afincada en León (España). Narradora, poeta y ensayista. Publicó en Cuba Antología del positivismo en México (Universidad de La Habana, 1992) y Teilhard y Lezama: teología poética (Ediciones Vivarium, 1996). Es autora de dos novelas (La enana, Ediciones Camelot, 2019 y Amanda, Letrame, 2021) y de dos poemarios (El ritmo del conjuro, Editorial Fleming, 2020 y Entre el mar y el cielo, Ediciones Insurrectas, 2024), así como coautora del libro de relatos De lunas, mujeres y otras historias (Mariposa Ediciones, 2020). Sus escritos aparecen también publicados en diferentes antologías nacionales y en revistas internacionales. Columnista en Tribuna de Opinión del periódico digital ileon.eldiario.es. Publica en su blog Cuenta Conmigo.
Libro de esperpentos será presentado próximamente en León.
sábado, 3 de enero de 2026
La alucinante 'Trumpsilvania' o Fisonomía de una Nueva Era
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| Novela Trumpsilvania, del escritor Luis Artigue |
Esta es mi reseña de la novela de Luis Artigue Trumpsilvania, artículo publicado en ILeón.eldiario.es
La alucinante 'Traumpsilvania' o Fisonomía de una Nueva Era
Citando a Claude Kappler en Le monstre, Jean-Paul Roux manifiesta que “si el vampirismo fascina, es porque representa con enorme fuerza una imagen del hombre contemporáneo”, a lo cual añade: “El vampiro es la imagen misma de lo que 'obsesiona a nuestra época', época de miedo, de angustia, de negación, de finitud, que no puede 'seguir creyendo en un más allá eterno, pero que no renuncia a una visión del otro mundo', por lo demás poco reconfortante, hecho de desesperanza, de insaciable avidez sexual, de la muerte del amor” [Roux – La Sangre: mitos, símbolos y realidades].
Y Trumpsilvania, última novela del genio de la narrativa fantástica que responde al nombre de Luis Artigue, es la mejor descripción de ese 'otro mundo' referido por Jean-Paul Roux. Editada por Eolas Ediciones, esta novela de Artigue ha llegado a nuestras manos para conducirnos a través del túnel de la imaginación y llevarnos a visualizar la fisonomía de una Nueva Era: la del trumpismo en su última versión (o la del retorno al poder de un presidente con 'sonrisa de calabaza de Halloween', acompañado, en esta ocasión, de una selecta corte de vampiros).
Hablar de la trama deTrumpsilvania y buscarle a esta una lógica optimista sería, no digamos imposible, sino absurdo: dada la demencial perversidad de los personajes implicados en el desatinado curso de los acontecimientos, se disparan las partículas subatómicas del universo tridimensional para caer en otra dimensión energética, cuya sustancia vital es el vampirismo. Así, los vampiros “en su sentido figurado” (que inicialmente son los de la política liberal y los miembros de la Hermandad de Amor Libre) se cruzan con el vampirismo “en su sentido literal” (“variante mucho más antigua y sanguinaria”) para formar un maxiorganismo fantasmagórico, en el que los antiguos monstruos de las sombras devienen “seres familiares con conciencia” y alcanzan “entidad social distintiva y estatuto de ciudadanía”. En este mismo orden, Crapulake City (modelo a pequeña escala de la sociedad global) se estructura como caricaturesca interpretación del Infierno dantesco o hélice en cuya base (invertida hacia lo alto) habitan los vampiros organizados en comunidades urbanas y en cuyo vértice (apuntando al oscuro Averno) reina la Hermandad secreta (esta última, un confesionario de las miserias y frustraciones generadas por la más reciente revolución informática). Luego, a la anterior arquitectura no faltará una subestructura ocultista con un Gran Maestre de la Orden del Dragón (estampilla bufonesca luciferina), quien en cada ciudad obstentará el título honorífico de Conde Drácula Local. ¡Alucinante, sin lugar a dudas!
Tumpsilvania es, en fin, el proyecto acertado de una funesta Alquimia Revolucionaria, ante la cual el propio Hermes Trimegisto se inclinaría con respeto. A esta maquinaria de muerte no escapa Marilyn Monroe de Drácula (“gubernamental y corrupta prestadora de servicios”); tampoco libran Mina Harker (sardónica versión contemporánea de la Mina de Bran Stoker) ni su marido (el vampiro tetrapléjico Jonathan Harker), a quienes la posesión del mal no impide que la luz del amanecer termine desterrándolos al reino de Perséfone. Cabrá preguntarnos entonces qué mano descorrió la cortina y dejó entrar el sol en la habitación de los esperpentos dormidos. Y tomando esta interrogante por oportuna metáfora: ¿Habrá alguna mano que detenga el vampirismo de la segunda Era Trump? Al respecto, Luis Artigue deja abierta una reflexión sobre el presente-futuroatemporal al que nosotros, lectores de Trumpsilvania, nos enfrentamos intentando escapar con vida. Una novela demencial a la que, por orden de la más alta literatura, no debemos renunciar.


